Siervas de Maria

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Presentación del libro "Tre esercizi d´arte per Maria Soledad"
Presentación del libro “Tre esercizi d´arte per Maria Soledad
El 25 de mayo de 2022 en un hermoso jardín de la casa de los Padres Pasionistas cerca de la Escala Santa en Roma, tuvo lugar la presentación del libro: “Tre esercizi d´arte per Maria Soledad”, escrito por la Dra. Anna Imponente.
La profesora Imponente ha sido Directora del Ministerio de Cultura hasta el año 2020 y ha ocupado cargos como: Directora del Complejo de Museos de Campania; Superintendente del Abruzo; del Lacio; de le Marche; Directora de Sección de la Galería Nacional de Arte Moderno. Ha realizado reseñas para la promoción del arte italiano con Museos y Academias de Bellas Artes de China (1985), Turquía, India (1986), Tailandia (1988), Corea (1994), Taiwán (1995), Japón (2000), Singapur (2003). Presentó el arte aborigen australiano en la Bienal de Venecia (1990); "Escultura italiana del siglo XX" en Japón (2002); por mencionar solo algunas de sus numerosas actividades.
Su conocimiento de las Siervas de María Ministras de los Enfermos y su Madre Fundadora llegó a su vida precisamente en un momento de sufrimiento familiar por la enfermedad de su querida madre, doña María Teresa, q.e.p.d. Las Hermanas que cuidaron de su madre se ganaron todo el afecto y admiración de esta familia y su alma de artista se volcó en aquella sencilla y humilde mujer que en la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, dejó una gran obra apostólica con las Siervas de María: el cuidado personalizado a los enfermos en sus propios domicilios y centros de salud.
En su libro, “el ojo artístico de Anna ha descubierto con admiración la mística de la acción, de un carisma, así como la inescrutable espiritualidad de una mujer del lenguaje minimalista, sumisa según la condición femenina de la época, anti narcisista y tendente al otro en la aniquilación de sí misma, carismática por fe y voluntad irresistibles. La visión de María Soledad que reconoce el rostro de Cristo “paciente” en los enfermos que sufren es un modelo de compasión universal en la sociedad civil contemporánea”.
“«Tres ejercicios de arte para María Soledad» es un concentrado de poesía, arte y santidad. La Autora Anna Imponente ha captado finamente la belleza de lo divino, de lo eterno y lo ha plasmado tan delicadamente como lo es el Espíritu de Santa María Soledad casi sin hacer ruido, en una sociedad de impulsos aparentes e inmediatos, ha logrado interceptar las relaciones profundas entre los acontecimientos se abre a las maravillas ocultas de la realidad”.
Junto a la Dra. Imponente, sirvieron como conferenciantes, la poeta romana Francesca Merloni y el escritor y crítico literario italiano, Silvio Perrella. Ambos dieron a la actividad una lograda solemnidad en sencillas ponencias cargadas de sentimiento y admiración. La numerosa audiencia de artistas y escritores gustó en grado máximo de la rica espiritualidad poética que se desarrolló.
Entre los artistas, se encontraba doña Cecilia Bartoli, quien tuvo a cargo la restauración del crucifijo que preside el patio de la casa general de las Siervas de María por mediación de la escritora. Dicho crucifijo data del 1939 y a quien, las Hermanas de entonces atribuyeron la protección de las bombas que cayeron en el vecino barrio de San Lorenzo en julio de 1943, durante la Segunda Guerra Mundial.
Al inicio de la actividad, Sor Imelda Barrientos, agradeció a la Dra. Imponente su interés en la publicación de esta obra y dio unas breves pinceladas de algunos puntos de nuestro carisma de Siervas de María. Asimismo al final, Madre Francisca Santana, Superiora de la comunidad de Roma, agradeció la gentil asistencia y el cariño demostrado hacia nuestra congregación. Abrió una sincera invitación a visitar nuestra casa para disfrutar de la maravillosa obra de arte realizada en la restauración del crucifijo.
8 de mayo 2022
VIRGEN DE LA SALUD
PATRONA DE LAS SIERVAS DE MARÍA
Con gran gozo celebramos la Solemnidad de la Virgen de la Salud, Patrona de las Siervas de María. En Roma presidió nuestra Eucaristía, Monseñor Fernando Chica Arellano, y concelebró uno de nuestros fieles capellanes.
Es un día especial en el que honramos a “Nuestra Enfermera Mayor”, como la titulamos las Siervas de María, por ser Madre trasmisora de Salud. Presentamos ante el altar a los médicos, enfermeros y todo el personal sanitario. Pedimos a esta fiel intercesora que nos cuide y que nunca olvidemos que su Hijo Jesús es el Médico de las almas y los cuerpos. Queremos testificar que Él vive y que, con ella y a través nuestro, quiere pasar haciendo el bien y curando toda dolencia. Que en su nombre, sanemos las estructuras sanitarias para que la vida sea respetada y sostenida, desde su inicio hasta su fin porque en cada vida encontramos Su aliento.
En la novena de preparación, donde viajamos a los cuatro continentes que tenemos presencia las Siervas de María, pudimos experimentar que: ¡Es un gran regalo vivir la FE! Desde la que todo se ilumina, incluso el dolor, cuando lo vivimos sintiéndonos una gran FAMILIA, en la que nadie es un simple espectador. Esto nos propone la Virgen, que seamos cauce de su ternura y cercanía de Madre, sin esperar a momentos cruciales. La atención hacia quienes nos rodean, es una terapia preventiva, un curar en salud, como lo hacen las Madres.
A través de ella, pedimos una vez más LA PAZ para nuestro mundo, marcado en estos momentos por las guerras. Pedimos forjar esa PAZ en nuestros corazones, para construir puentes que nos acercan y unen. PAZ en la mente y en los corazones de quienes nos gobiernan, para que no busquen solo los intereses nacionales, sino que unidos luchen contra la guerra y por desterrar el hambre.
Ha sido una Celebración con grandes sentimientos solidarizadas con la situación de nuestro mundo actual y el proceso de reorganización que vive la Congregación. En manos de tan bondadosa Madre ponemos nuestras esperanzas que nos llevan a crecer en la fe y expresarlas en la caridad.
Misa de envío
MISA DE ENVÍO
El día 11 de marzo al amanecer Madre General con las Madres del Consejo se dirigieron al Vaticano con el fin de participar de la Eucaristía en una Capilla de las criptas de la Basílica de San Pedro. Con esta Celebración quería dar comienzo, como enviada, a la gira de reuniones y visitas en los continentes europeo y americano para conocer las realidades de las comunidades en primera persona e iniciar el proceso de reorganización de la Congregación, como Reto primordial lanzado por el Capítulo General, con el fin último de incentivar la misión tan hermosa que nos ha confiado el Señor en su Iglesia.
Presidió la Eucaristía Don Salvador Aguilera, fiel amigo de las Siervas de María y Oficial de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, quien logró el regalo de poder celebrar en la Capilla Clementina, la más cercana a los restos de San Pedro y frente a la tumba de SS Pío XII, quien beatificó a nuestra Santa Madre.
En su homilía, Don Salvador, hizo unas aplicaciones muy acertadas para el camino que emprende nuestra Madre General. Refirió que el evangelio leído venía muy bien para el propósito de la Celebración, los litigios y dificultades vendrán, somos humanos, es muy difícil saber si se ha acertado cien por ciento. De ahí la necesidad de la oración ferviente antes de tomar decisiones, escuchar, ser ungüento para el sufrimiento de las Hermanas. Pedro tuvo caídas y el Señor siguió contando con él, incluso le pidió: “Confirma a tus hermanos”. Tengan presente que en el dolor es donde ustedes son más Siervas de María…. Que la mano de la Madre General sea la mano que cura y levanta. El Señor le pedirá cuenta de cada Hermana”. Por último, hizo una enérgica recomendación: “no bajen el listón en la formación, de ello dependerá el futuro del Instituto”. Y para concluir la hizo sentirse acompañada en la gran responsabilidad que tiene en sus manos con la oración de todos: “No está sola”.
Al finalizar salieron con el mismo Don Salvador para visitar la imagen de nuestra Santa Madre y a sus pies poner las intenciones de Madre General y las expectativas de cada una de las Hermanas del Instituto, ante la realidad que se presenta. Cantando alegremente un himno en su honor, le pidieron que sea ella misma quien conduzca la barca nuevamente, como supo hacerlo junto al Padre Gabino, cuando tuvo que tomar las decisiones de reorganizar la Congregación para revitalizar la misión con los enfermos.
Los Mártires son luz, esperanza y fortaleza
El 6 noviembre la Iglesia celebra, con rango de memoria obligatoria, a los 2.053 mártires (12 santos y 2.041 beatos) de la persecución religiosa del siglo XX en España que están ya en los altares. San Pedro Poveda, presbítero diocesano y fundador de la Institución Teresiana, y san Inocencio de la Inmaculada, religioso pasionista, encabezan la multitud de santos y beatos, obispos, sacerdotes, consagrados y laicos, que dieron a Cristo el testimonio supremo del amor, martirizados en odio a la fe en España, entre 1931 y 1939, durante la persecución religiosa contra la Iglesia.
Desde el año 2010 se celebra la memoria de estos mártires, unos días después de la fiesta de Todos los Santos, con la que se inicia el mes de noviembre. La evocación de los santos es un recordatorio de que todos, cada uno de nosotros con sus características peculiares, estamos llamados a la santidad. Es el caso -detalla la oficina para las Causas de los Santos- de los más de 10.000 mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España, de entre los que ya contamos con 2.053 en los altares.
La oficina para las Causas de los Santos también destaca que «ellos son nuestros contemporáneos, hombres y mujeres como nosotros quienes, llegado el momento de la prueba, dejaron que les fuera arrebatada la vida por dar testimonio de su fe y lo hicieron como Cristo, perdonando. Esto es luz, esperanza y fortaleza para el mundo de hoy«
En su día, recordemos especialmente «a nuestros mártires y roguemos a la Santísima Trinidad que, por su ejemplo e intercesión, se nos conceda confesar la fe con fortaleza, de palabra y de obra en las circunstancias de cada día«, señalan.
Entre estos mártires se cuentan nuestras Hermanas Siervas de María Mártires en Pozuelo de Alarcón:
Beatas Aurelia, Aurora, Daría y Agustina,
que Ellas traigan luz para cuantos nos gobiernan y busquen la Paz y la Justicia para todos los Pueblos… en especial para los más pobres…
SALUD DE LOS ENFERMOS
NUESTRA SEÑORA
"SALUD DE LOS ENFERMOS"

Titular de la Congregación Siervas de María Ministras de los Enfermos
El 15 de agosto de 1851 daba comienzo, en un sencillo barrio de Madrid, nuestra Congregación. La misión que las Siervas de María están llamadas a desempeñar ya desde sus albores, es la asistencia a los enfermos allí donde estos se encuentren pero, preferentemente, en sus domicilios.
Para desempeñar tan delicada tarea, eligen como Madre y Guía a nuestra Señora de la Salud a quien Madre Soledad da el título de "Enfermera Mayor" por ser Ella, la que nos trae a Cristo, única fuente de Salud para las almas y los cuerpos. La disponibilidad de la Virgen a la voluntad de Dios en la Anunciación; su prontitud y hasta su prisa por salir al encuentro de su prima Isabel que necesitaba de sus atenciones; su saber estar acompañando a Cristo al pie de la Cruz en su agonía y muerte, son las actitudes de María que cada Sierva debe de tener y hacer vida, junto al enfermo que sufre y junto a su familia.
Fue Santa Maria Soledad quien legó, coma valiosa herencia, a sus hijas, esta devoción a la Virgen de la Salud, dejándolas bajo su protección de Madre y dedicando cada casa y cada una de sus iglesias a nuestra Señora de la Salud, significando con ello que Maria es el camino seguro que nos lleva a Jesús. Manantial del que brota la salud y la fuerza para afrontar y sanar nuestras dolencias, dando sentido a nuestro sufrimiento.
La primera imagen que veneró Santa María Soledad, se conservó en la Casa Madre de Madrid hasta 1936, desapareciendo en la persecución religiosa que acompañó a la guerra civil en aquellos años 1936-1939. Al terminar la contienda y no pudiendo ser recuperada la imagen, se hizo una reproducción de la misma en 1940, ocupando desde entonces, el mismo lugar que para Ella designó Santa María Soledad cuando al entronizarla afirmó: "las que me sucederán, miren porque esta imagen ocupe siempre, este lugar en el que hoy es colocada y que por tantos títulos le pertenece, pues que me sacó de muchas y grandes dificultades".
No tardó la Congregación de las Siervas de Maria en extenderse por todo el mundo y allí donde ellas llegan hacen presente, la devoción a nuestra Señora de la Salud, de la que, sus Hijas y Siervas, quieren ser prolongación de sus manos que acarician y sanan, sus pies que salen al encuentro de los enfermos y necesitado.
Su imagen, bajo diferentes matices, pero siempre con su Hijo en los brazos, arranca de nuestros corazones la misma súplica: "que Ella, la Madre, vuelva a nosotros esos sus ojos misericordiosos y nos muestre a Jesús, que es quien nos sostiene y, tanto más, cuando el sufrimiento se hace presente en nuestras vidas, pues por haber asumido todos nuestros dolores, son sus heridas las que nos sanan".
A Ella, la Virgen de la Salud, viendo el inabarcable mundo del dolor, le encomendamos nos envíe nuevas vocaciones. A Ella, le pedimos nos cubra con su manto y guarde a las familias y, a nuestros enfermos, muy dentro de su corazón de Madre.
Patriarca San José y Venerable Soledad Sanjurjo -
La Iglesia, tras haber anunciado el 19 de marzo, que se iniciaba "un Año de la Familia", dentro de este año consagrado a San José, nos invita a reflexionar sobre los g-randes valores que se encierran en la Exhortación apostólica Amoris Laetitia, ("La alegría del amor"), sobre el amor en la familia", publicada hace cinco años.
El Papa Francisco nos hace el regalo de dedicar un año a San José. Con su decisión se va creando un ambiente eclesial de piedad filial al hombre justo que recibió a María por esposa, fue testigo del nacimiento virginal de Jesús, huyó a Egipto para proteger su vida, lo vio crecer, le enseñó su oficio de carpintero; trabajó para Jesús y María, y tantas cosas más que son de su mérito y que conoceremos en el cielo. José, que hizo tanto por Jesús y María, no dejará de ayudarnos en cuanto le encomendemos. Que su intercesión nos ayude a todos, para que como él, gocemos de la alegría de tener a Dios en el centro de la vida, viviendo como él, junto a Jesús y María.
Para alcanzar este fin, nos proponemos que el 19 de cada mes, comprendidos del "19 de marzo 2021 al 26 de junio de 2022" nos impliquemos con asiduidad y en un plan serio, a profundizar en este rico y hermoso significado de la FAMILIA, iluminados por la sabiduría de nuestra Madre la Iglesia, Familia Universal de la Fe, Hogar que acoge, cobija y sostiene.
Una vez más nos comprometemos con el gran Patriarca San José y nuestra Venerable Soledad Sanjurjo, a orar por las Familias, que en este tiempo de la Pandemia deben afrontar situaciones complicadas y no fáciles de resolver. Que nos hagamos cercanos a nuestros hermanos que sufren de tantas formas y les brindemos nuestro amor con la oración y el apoyo personal, la escucha y el servicio generoso.
Como Madre Soledad, tratemos de descubrir las dificultades que olas personas que conviven con nosotros padecen y les aportemos cuanto esté a nuestro alcance para que puedan seguir adelante con la serenidad que cada persona , cada familia, se merece.
Año Dedicado a Reflexionar Sobre la Santidad -
El cincuenta aniversario de la canonización de María soledad Torres Acosta, fundadora de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, lo celebramos el 25 de enero de 2020, con la gratitud que se siente ante una persona que ha dejado impresa en la historia una huella sobre la que podemos pisar, seguros de que conduce a buen final. El sabor espiritual de una fiesta familiar avivó el deseo de prolongar su recuerdo haciendo algo que mantuviera activa la voluntad a explorar su vida, para conocerla más a fondo y guiadas de su ejemplo descubrir los secretos de su corazón enamorado de Cristo.
Es tanto lo que nos falta por conocer de esta mujer que cada día se nos hace más amable que, dedicar un año a caminar de su mano, nos pareció lo más acertado. Ya sabíamos que la fe inspiraba su pensamiento, que a su voluntad le atraía el bien, que el amor dominaba sus sentimientos, que su atención se iba hacia los que sufrían y pasaban necesidad. A este fin, con un programa de estudio y reflexión animado desde la Curia General, las comunidades acogieron la proposición de Madre Alfonsa Bellido, Superiora General, a vivir el 2020 unidas a nivel Congregación, como Año Dedicado a Reflexionar Sobre la Santidad. Iniciativa que todas las Hermanas acogieron con verdadero interés.
Fuente de inagotable inspiración
Esta pausa en el camino, nos ha permitido contemplar sosegadamente a Madre Soledad, volver a retomar con ojos nuevos, lo que ya sabíamos de nuestra Fundadora, releer su biografía, reflexionar y ahondar en sus virtudes, incrementar el amor y atención a los enfermos, tener periódicas celebraciones litúrgicas comunitarias y otras prácticas más de carácter fraterno y ministerial.
Este Jubileo de los 50 años de la Canonización de la Madre, ha supuesto para cada Sierva de María muchas cosas y muy esenciales:
Ha sido un regalo de Dios, que nos ha brindado la ocasión de confrontarnos con la Santa Madre, cuya confianza estaba depositada solo en Dios. Él era su todo.
Nos ha espoleado con esa su disponibilidad por atender a los más débiles, a los más necesitados.
Nos ha hecho sentirnos como Familia, más que nunca. Familia llamada a estar enraizada en Cristo para ser levadura de Paz y de Unión.
Hemos percibido que compartíamos más que nunca y con santo orgullo el ser sus Hijas y el querer reflejar su esencia de santa humilde y entregada. La Madre es toda una fuente de espiritualidad y de creatividad.
Para la Eucaristías de clausura, invitamos al Superior General, de la Congregación Hijos de Santa María Inmaculada, Rvdo. P. Roberto Amici. Gustoso presidió la celebración acompañado de Rvdo. Padre Eric Gmala. Fue notable la solemnidad del acto, la belleza litúrgica y el fervor que predominó en todo, así como la ornamentación de la capilla. Ungidas de afecto fraterno las palabras pronunciadas en la homilía, nos hicieron sentir el gozo de compartir el mismo amor de admiración a Madre Soledad por su santidad. La comunión de sentimientos en amor y gratitud a Madre Soledad, hizo que al final de la celebración, Sor Agustina, que había asistido a la canonización 50 años atrás, iniciara entusiasmada el aplauso de congratulación, que complacidos seguimos todos los presentes.
Al concluir satisfechas la experiencia de este año compartido, podemos decir que ahora nos sentimos más hermanas. Somos hijas que amamos más a nuestra Madre. Mirándonos a la luz de su espejo, constatamos cuantas son las cosas que tenemos en común, transmitidas por Madre Soledad de su amor a Dios, su fidelidad en el seguimiento a Jesucristo, su amor a los enfermos y necesitados. De generación en generación, las Siervas de María nos sentimos amadas de nuestra Fundadora, aprendemos de su vida y ejemplo.
Bendecimos a Dios por el don de su santidad legado a la Iglesia y la Congregación.
Santa María Soledad Estrella de Vocaciones -
Ingreso Aspirantes

La celebración de la fiesta de Santa María Soledad Torres, tiene este 11 de octubre, una connotación de esperanza, con el ingreso de 7 jóvenes al aspirantado de Baseng’la, Camerún.
Después de un periodo de discernimiento guiado con dirección espiritual y el acompañamiento de las Siervas de María, dan el paso de iniciar su formación a la Vida Religiosa, teniendo como apoyo a las Hermanas misioneras de la Región, representada en la Directora del Aspirantado; la Hermana se hace cargo su formación inicial, de enseñarlas y prepararlas para su ingreso al noviciado.
La festividad de Madre Soledad une a todas sus Hijas en expresiones del más verdadero y tierno amor filial. Reunidas en fraterna alegría, con la admiración que le merece la ejemplaridad de su vida santa, en solemne Eucaristía, celebran con fe y acción de gracias en don de Madre Soledad.
Sensibilidad Histórica de las Siervas de María Ministras de los Enfermos -
Compromiso social en tiempos de Epidemias y Pandemia

Inspiradas en el carisma de la Congregación, Superioras y Hermanas, han reaccionado con iniciativas de servicios sanitarios de Enfermería. Adecuándose a la urgencia de ofrecer cuidados específicos de salud a la cabecera de los enfermos, se han hecho presentes en el seno de familias afectadas por la enfermedad, en hospitales y centros de salud.
Urgidas por la caridad han ido a cuidar a los afectados, asistiéndolos día y noche, exponiendo incluso la vida ante un posible contagio. Como en tiempo atrás, también ahora, la compasión de Cristo ha encontrado en nuestros corazones, disposición al trabajo solidario, para tomar participación activa en la asistencia a los enfermos afectados por la actual pandemia.
La situación mundial que estamos viviendo a raíz de la propagación del virus, Covid-19, nos da una nueva oportunidad de examinar cuál ha sido la respuesta de nuestra Congregación en circunstancias del pasado, peores o similares a las actuales.
Final de Etapas
Principio de un Tiempo Nuevo de Fidelidad

Las jóvenes religiosas que nos sonríen desde esta fotografía, son de origen cameruneses, filipino y peruano. Temprano en la vida, sintieron la voz del Señor en su interior y creyeron que las llamaba a su seguimiento. Con esta convicción emprendieron la aventura de salir de la casa paterna, ir a otros pueblos y comenzar un camino nuevo; como el que iniciaron en su tiempo los Apóstoles elegidos por Jesús para ser sus discípulos.
Eso mismo le sucedió en su tiempo a Madre Soledad Torres Acosta, fundadora de la congregación Siervas de María Ministras de los Enfermos en 1851; y también en el tiempo presente les ha pasado a ellas. Han conocido que su vocación es ser para el Señor y convertirse en presencia de Jesús en la tierra, como testigos de su misericordia. Así las cosas, hace aproximadamente seis años que hicieron su Profesión Religiosa de consagración a Dios.
¿Que han estado haciendo estos últimos seis meses?
Tras viajar a España, han permanecido durante seis meses en Azpeitia. No se conocían, pero tenían un proyecto en común que realizar. Así que muy pronto confraternizaron y abriendo corazón y mente al tiempo nuevo de Tercera Probación.
Como un regalo que se agradece toda la vida al Instituto, se dedicaron por completo a la oración personal y comunitaria, estudio de las constituciones del Instituto y reflexión teológica y práctica de los votos, servicios a la comunidad, a fin de reafirmarse en la llamada, adquirir un trato de mayor intimidad y unión con Jesucristo, valorar el don recibido y hacerse más consciente de cuál es el encargo recibido del Señor.
Al concluir dicha etapa y retornar henchidas de gratitud a sus respectivas comunidades, ellas expresan así su decisión en carta enviada a nuestra superiora general, Alfonsa Bellido: “Quieren sellar su unión perpetua con Dios, en proceso de fidelidad, sirviendo y amando a Dios en nuestra Congregación, desde el sentido de pertenencia y en bien de los hermanos que sufren dolor y soledad”.
Las hemos acompañado con nuestra oración y afecto fraterno. Somos testigos de la alegría e ilusión que las anima al terminar la Tercera Probación. Abrigamos la esperanza de que viviendo en fidelidad su vocación sean testigos de la felicidad que da ser Seguidoras de Cristo, en correspondencia personal a su amor. Razón que determina su elección de ser pertenencia de Cristo y su futuro de Siervas de María Ministras de los Enfermos.
