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Siervas de Maria

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Sábado, 22 Agosto 2020 07:53

SOR HERMENEGILDA CCOPA CRUZ

SOR HERMENEGILDA CCOPA CRUZ 

y el Hogar 25 de Mayo

Donde murió por contagio de Covid-19

FOTOS SOR HERME 004

 

Las Siervas de María Ministras de los Enfermos y la Fundación HOSPICIO “25 DE MAYO” EN SUCRE (Bolivia), 16 de Febrero de 1905

La Junta de Beneficencia dispuso la erección de este establecimiento -Hospicio-, proponiendo a las Siervas de María se encargasen de la dirección de dicho centro. El día 16 de Febrero de 1905, se instalaron las Hermanas en dicho Hospicio, construido de nueva planta por la Junta de Beneficencia, trasladando a los pobres ancianos asilados, del Hospital donde estaban con poca comodidad por falta de espacio, al Hospicio. Cuatro fueron en un principio las fundadoras, con Madre Eduvigis Imaz como Superiora, teniendo que aumentar enseguida el número de Hermanas. En la actualidad las Hermanas están dedicadas a esta hermosa y caritativa misión.

A partir de entonces, con la llegada de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, en el Hogar 25 de Mayo no ha faltado la presencia maternal de la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, representada en cada una de las muchas Hermanas que han puesto calor de hogar en un lugar al que van a parar personas completamente indefensas, desprovistas, necesitadas de toda clase de asistencia; pero sobre todo, necesitadas de amor, porque precisamente por no contar con familiares en situación favorable para hacerse cargo de ellos, afortunadamente  ingresan, para quedarse hasta el día final de su vida, a una casa donde aprenden a sentirse hijos de las Hermanas, que cuidan de ellos como verdaderas madres, y hermanos de todos los que como a ellos les ha tocado la misma suerte de ser tratados como a hijos y hermanos. Y todo esto, no por los vínculos de la sangre y de la carne, sino en fidelidad a la Palabra recibida de Jesús que nos dice en Mateo, 25:40: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”.

La manera con que las Hermanas se dedican a la asistencia de dichos adultos mayores y personas con discapacidad, les hace sentir a estos que están en su casa y que teniéndolas a ellas nada les falta en amor y solicitud, al momento de satisfacer toda clase de necesidades y aliviarles en sus dolencias.

Con admiración podemos afirmar que todos cuantos en el Hogar trabajan: Siervas de María, Médicos, personal sanitario y de mantenimiento, sacerdote y voluntarios, desempeñan sus responsabilidades con sentido de misión, procurando vivir en comunión de ideales, credo y compromiso.

“¡Qué gloria para una Sierva de María ser mártir de la caridad más sublime!”

En este ámbito, he aquí que se cumple el evangelio de Jesús teniendo como escenario el ejercicio del carisma de las Siervas de María Ministras de los Enfermos: Juan 15:13 – Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos

Esto que en el día a día es una práctica normal en la asistencia a los enfermos y necesitados, ha quedado patentizado en el hecho sucedido en el ya mencionado Hogar 25 de Mayo. Se cumple en una de nuestras Hermanas, fallecida el día 22 de julio a consecuencia de contagio de Covid-19, contraído mientras hacía su misión de enfermera Sierva de María.

Fue en este Hogar 25 de Mayo, donde SOR HERMENEGILDA CCOPA CRUZ, como  Cristo, amó y entregó la vida por sus hermanos, dándoles de comer, vistiéndolos, acompañándolos, escuchándolos en su sencillez, celebrando su avance; en una situación de vida, en que las personas son dependientes, pero donde emocional y espiritualmente empiezan a crecer con su ingreso en el Hogar y se abren al despertar espiritual que les da sentirse amados de Dios en los gestos de amor y servicio que a diario reciben de las Hermanas, apoyadas y en solidaridad con el personal sanitario con el que realizan sus tareas.

De nacionalidad peruana, con 56 años de edad y 28 de feliz pertenencia al Instituto, como tantos miles de personas ha sido víctima del Covid-19, golpeada por la situación sumamente dolorosa que se está viviendo con una pandemia que sigue haciendo estragos por todo el mundo.

Sucedió que, al ser temporada de frío, en el Hogar, varios ancianos y algunas Hermanas estuvieron resfriados, lo mismo Sor Hermenegilda, quien presentó síntomas similares. Pero como no cedía el resfrío el Médico le indicó tratamiento con antibióticos. Al dar un estudio de laboratorio una fuerte infección, se le hizo la prueba rápida del Covid-19 que dio negativo. Una segunda repetición de la prueba dio positivo.

El médico tratante sugirió ingresarla de inmediato al hospital, a Terapia Intensiva. El mismo la llevó en su movilidad, pero lamentablemente en toda la ciudad de Sucre no encontraron ni una sola cama disponible, por lo que fue ingresada en el Hospital de Lajastambo, San Pedro Claver; los médicos, tanto el clínico como el terapista, trataron de estabilizarla, pero al mediodía del día 22 de julio, entró en agonía.

¿Quién podría imaginar que su sacrificada y valiosa misión, como solía decir, iba a terminar en esta tierra tan solo en unos pocos días?

La superiora, Madre Rosemary Moya y las Hermanas, acudieron todas a su alrededor y no la dejaron sola ni un instante. Entre el dolor que oprime el corazón y el amor que mantiene al creyente de pie junto al que sufre, le han rezado la recomendación del alma y otras oraciones, entregando al Señor la valiosa vida de nuestra inolvidable Hermana, que se presenta ante Él con la lámpara encendida y conservando la fe. Falleció ese mismo día a las 16:00 hrs.

El Señor quiso llevarse consigo a su Sierva fiel para recibir la corona que no se marchita, por la generosidad de su vida entregada por amor al servicio de los demás. De nuestra Hermana bien se puede decir: Ha combatido el buen combate, ha terminado su carrera, ha mantenido la fe. 2 Timoteo 4:7

Cerramos este capítulo de amor y heroísmo con una cita tomada del libro:  Santa María Soledad, sus Virtudes - Pág. 201:

Cuando el peligro está cerca y prevé que será necesario un espíritu heroico para asistir a los coléricos el año 1885, Madre Soledad arenga a sus hijas con estas palabras llenas de entusiasmo y amor al martirio: “Miren, hijas mías, van para asistir  a los coléricos, pero estén contentas porque si por este motivo mueren, son mártires”. Y cuando Dios aceptó el sacrificio de una de sus hijas y muere contagiada la protomártir del Instituto, Sor Piedad Urabayen, Madre Soledad exclama: “¡Qué gloria para una Sierva de María ser mártir de la caridad más sublime!”

 Sus Hermanas de Comunidad hacen este elogio de despedida a Sor Hermenegilda:

Hogar 25 de Mayo

Sor Hermenegilda, primera de derecha a izquierda. Al centro, Madre Loreto, Superiora Provincial y edemás Hermanas de la Comunidad

Querida Sor Hermenegilda, lo mejor de ti lo entregaste sin miramientos, te nos fuiste en lo mejor de tu vida, menudita como eras, pero tenías un corazón grande, misericordioso y tan amplio como tu sonrisa, siempre te recordaremos, descansa en la gloria sin fin y echa una mirada, de vez en cuando a lo que dejaste aquí, para darnos una mano. Tu partida nos ha causado mucho dolor, pero a la vez nos sentimos dichosas por tu entrega y generosidad.

Jueves, 06 Agosto 2020 14:31

Bibliografía

Publicaciones del Instituto Siervas de María Ministras de los Enfermos -

Web Foto M.G sesión bibliografía

Madre Alfonsa Bellido, Superiora General, sostiene Libro Histórico de la Congregación

  1. Apuntes Historiales o Libro de Fundaciones. 1902 - Sor Florencia Janer.
  1. La Madre Soledad Torres Acosta y el Instituto de las Siervas de María – P. Juan Antonio Zugasti, S.J . 2 vol., Madrid 1916, Salamanca, 1978 2ª ed.
  1. Santa Madre Soledad Torres Acosta (en italiano) – Emidio Federicci, Roma 1969.
  1. Cartas de Santa María Soledad – P. Eugenio Ayape, OAR, Madrid 1970. (Traducido al inglés por Sor Catherine Bussen, S. de M.)
  1. Soledad de los Enfermos – José María Javierre, Madrid 1973, 2ª ed. B.A.C. (Traducido también al inglés por Nancy Avetta and Jane Courel)
  1. Con María junto a la Cruz– Pablo Panedas, OAR. (Traducido al inglés por Joseph C. Daries, CMF).
  1. Con Él y por Él lo hagamos todo “Persona y misión de Madre Soledad desde sus cartas”- Ángel Gallego, Madrid 1987.
  1. Las Siervas de María “Flores del jardín del Amor”, Ramón Molina, Úbeda 1987.
  1. Una mujer frente al dolor –Sor Julia Castillo S. de M., Madrid, 1995
  1. Comic de Santa María Soledad Torres – Curia Provincial, Madrid, 1998, traducido al inglés por Sor Bernadette Proctor, S. de M.
  1. Carisma y espiritualidad de las Siervas de María – Tomás de Bustos OP, Palencia, 2000.
  1. Ángel de los Enfermos –por Lorenzo Vincenti en italiano, Milán, 2002. (Traducido al español por Sor Trinidad Sáez de Viteri, S. de M.)
  1. 12.Familia Religiosa de Santa María Soledad, Historia     Congregacional, Curia General, 2001.
  1. Santidad y Arte, Historia de Madre Soledad y colocación de su imagen en la Basílica de San Pedro en el Vaticano – Sor Julia Castillo S. de M., Roma 2003.
  1. Voluntariado de la Obra Apostólica-Social de santa María Soledad – Curia General, Roma 2008.
  1. Santa María Soledad Torres Acosta – P. Massimiliano Taroni, Franciscano, Roma 2011, en italiano, español, inglés, francés y portugués.
  1. Con ella entraba Dios, Vida de Sor Mª Catalina Irigoyen – P. Antonio Ordóñez, (Traducido al inglés por Eugene N. Grainer).
  1. Solo sirvo para servir, vida de Sor María Catalina Irigoyen – P. Zabaleta, O.S.T.
  1. Pinceladas de amor “Retazos de la vida de Sor María Catalina Irigoyen, Curia General, Roma, 1998.
  1. Una mujer que vivió el amor hecho servicio – P. Tomás de Bustos OP. Año 2000 (Traducido al italiano)
  1. Sor María Catalina, testimonio vivo de adoración y servicio – Sor Julia Castillo, S. de M., Roma 2011, en español, italiano, inglés (por Sor Catherine Bussen S. de M.), francés y portugués.
  1. Sor María Catalina Irigoyen Echegaray, Testimonio vivo de adoración y servicio – libro – folleto comic, diseñado y editado por la editorial francesa “Editions du Signe”, 2001, en español, inglés (por Oliver Todd), italiano, francés y portugués.
  1. Humildad en vuelo de Águila, Biografía de Sor Florencia Janer – Sor Julia Castillo, S. de M., Roma 2003.
  1. Una perla en las Antillas, Vida de Madre Soledad Sanjurjo – Sor Julia Castillo, S. de M., Puerto Rico, 2004.
  1. Semillas de santidad, pensamientos de Madre Soledad Sanjurjo – Provincia de Antillas, traducido al inglés por Sor Catherine Bussen, S. de M., 2004.
  1. Un sí hecho ofrenda, Hermanas Mártires – Sor Julia Castillo, S. de M., Roma, 2013. En español, italiano, inglés (por Sor Catherine Bussen S. de M.), francés y español.
  1. Pozuelo de Alarcón Fragua de Mártires – Sor Julia Castillo, S. de M., 2013.
  1. The World Was Her Cloister” - de Sor Cristela Mackinnon, S. de M. Kansas City 2001.
Domingo, 26 Julio 2020 13:21

Gozosas  Celebraciones

6 Hermanas profesa novicias y postulantes Siervas de María Filipinas 

Marcos 3, 13-19: Llamó a los que quiso para que estuvieran con él

Más que una crónica de acontecimientos, aquí damos constancia a trazos ligeros, de momentos puntuales en la experiencia de personas tocadas por la llamada de Jesús a seguirle más de cerca en la Vida Consagrada, como Siervas de María Ministras de los Enfermos.

En las fotografías compartidas, vemos rostros de rasgos Cameruneses, Indonesios y Filipinos. Se trata de jóvenes que dan inicio a distintas etapas de formación en la Congregación a la que aspiran pertenecer. Cada paso dado las acerca gradualmente a la meta, reafirmando su decisión de seguir la llamada, a la vez que se disponen al aprendizaje y crecimiento humano, la identificación y asimilación espiritual del evangelio y las constituciones, que las prepara al estado de vida, al que se incorporarán con la Profesión Religiosa.

En cada imagen ofrecemos una breve descripción del momento señalado. Como puede apreciarse, todas se ven muy contentas; como suele pasar cada vez que adquirimos la seguridad conquistada con la reflexión y la oración, el estudio y el compromiso, que se requiere para hacer realidad los sueños que forjan nuestras aspiraciones, tejidas en  ilusión y con esfuerzo. Avanzando firmes en la esperanza de vivirlo con la intensidad del amor que no teme al sacrificio, porque ese amor es Dios mismo, vivo y presente en la propia vida

Un memorable capítulo escriben en la historia de su vida y de la Congregación las futuras Siervas de María aquí vistas. Las acompañamos como a personas que marchan junto a nosotras, confiadas y alegres, conociendo el camino y haciendo experiencia de una vida nueva a la que se sienten atraídas, después de haber identificado en su corazón la llamada de Dios.

La convivencia fraterna en comunidad, reúne en un solo corazón y una sola alma a todas las Hermanas, en sus distintas fases y vivencias comunitarias, misioneras y santificadoras

Damos gracias a Dios por todo

Miércoles, 08 Julio 2020 08:06

Testigo del Amor que no se muda

Bodas de Diamante de Sor Consuelo Balliriain

Sor Consuelo texto 2

Nació en Olza, Navarra - España. Hizo el noviciado en Madrid. Hace su misión en Roma desde 1966

Con su fidelidad al amor del Señor, ha conocido desde su juventud que la fe es camino seguro por donde transitar apoyada en la gracia de Dios. La experiencia de todos esos años le deja la convicción de que fiarse del Señor y comprometerse con El, dedicándose por amor a socorrer al necesitado y dar consuelo al afligido, da sentido al trabajo y fecundidad al esfuerzo. Aportando a la persona la plenitud de felicidad que ansía conquistar todo ser humano.

Con qué satisfacción llega Sor Consuelo al sesenta aniversario de la ruta por la que soñó andar. Puede mirar hacia atrás trayendo a su memoria la diversidad de sucesos acontecidos en su historia personal.

Ya no es algo que espera turno en su agenda de vida, es una realidad, que cuenta con el recuerdo agradecido de las andanzas recorridas en seguimiento a Jesús, de mano de María, guiada por las huellas de Santa María Soledad y en compañía de sus Hermanas de vocación y Congregación.

La Iglesia y la Congregación celebran el don de Sor Consuelo a la humanidad. Es la razón por la que la comunidad de Siervas de María Ministras de los Enfermos de Roma, ha tenido a bien dedicarle un Día de Festiva Convivencia Comunitaria, siendo el acto más destacado la celebración Eucarística presidida por Rvdo. Padre Francesco Puddu, FSMI.

Junto a nuestras Hermanas de la comunidad de Nápoles, reunidas en fraterna alegría, hemos compartido el pan espiritual y material, con palabras de reconocimiento y gratitud, dando con todo a Sor Consuelo muestras de cariño y merecida admiración.

La hemos acompañado en su deseo de dar gracias al Señor y a la congregación por su vocación de Sierva de María, ya que al sentirse llamada por Dios tomó la decisión de confiar plenamente en el Señor y no se ha vuelto atrás, dedicándole su vida entera. Estos 60 años, sin exagerar, han sido una proclamación de la grandeza del Señor, desde la vivencia de sus Votos Religiosos y ejercicio del carisma recibido para anunciar la salud y la salvación a los enfermos.

¡Qué bien nos sentimos cuando la vida de los demás nos da Razón Para Hacer Fiesta y Motivo Para Celebrar!

 

 

ESTRENO ONLINE DE 'LUZ DE SOLEDAD' COMO HOMENAJE A LOS SANITARIOS

Madrid, 11 de mayo. – Como aportación al Día Internacional de la Enfermera, que se celebra el próximo 12 de mayo, y para rendir el merecido homenaje a los sanitarios que con tanto sacrificio siguen luchando contra el coronavirus, la película Luz de Soledad podrá verse en Internet en cuatro idiomas por primera vez, en alquiler y/o compra con descarga.

La película, dirigida por Pablo Moreno, pone de relieve cómo, en las grandes pandemias del pasado, tan frecuentes y mortíferas, fueron religiosas, religiosos y sacerdotes, quienes llevaron el mayor peso de la atención a los contagiados. El riesgo de muerte era mayor entonces y gran parte de ellos entregaron sus vidas por amor a Cristo y al prójimo.

Se da la circunstancia, que merece ahora especial homenaje, de que las primeras enfermeras con título oficial en España fueron las Siervas de María Ministras de los Enfermos, por Real Orden de Alfonso XIII de 1915. Esta congregación, fundada por la española Santa Soledad Torres Acosta, está hoy extendida por Europa y América.

La iniciativa de profesionalizar la enfermería, ejercida hasta entonces como obra de caridad, partió de San Pío X, quien en 1911 urgió a las religiosas y laicas católicas a cursar estudios de enfermería, y fundó en el Vaticano una escuela especializada. Allí estudiaron las monjas españolas que luego solicitaron y obtuvieron el primer reconocimiento del Gobierno de España.

Esta apasionante historia se narra en la película “Luz de Soledad” que ahora Goya Producciones ha decido lanzar online en español, inglés, italiano y portugués.

La película está disponible online en varios idiomas 

Luz de Soledad (español): Português
 

GOYA PRODUCCIONES
C/ Quintana 29. 28008 Madrid (Spain)

www.goyaproducciones.com
Si no quieres recibir más info pincha aquí

 

 

 

 

 

Viernes, 08 Mayo 2020 15:11

Nuestra Señora Salud de los Enfermos

Titular de la Congregación de Siervas de María Ministras de los Enfermos

Virgen de la Salud altar Casa Madre

 

El 15 de agosto de 1851 daba comienzo, en un sencillo barrio de Madrid, nuestra Congregación. La misión que las Siervas de María están llamadas a desempeñar ya desde sus albores, es la asistencia a los enfermos allí donde estos se encuentran pero, preferentemente, es sus domicilios.

Para desempeñar tan dedicada tarea, eligen como Madre y Guía a nuestra Señora de la Salud a quien Madre Soledad da el título de “Enfermera Mayor” por ser Ella, la que nos trae a Cristo, única fuente de Salud para las almas y los cuerpos. La disponibilidad de la Virgen a la voluntad de Dios en la Anunciación; su prontitud y hasta su prisa por salir al encuentro de su prima Isabel que necesitaba de sus atenciones; su saber estar acompañando a Cristo al pie de la Cruz en su agonía y muerte, son las actitudes de María que cada Sierva de María debe tener y hacer vida, junto al enfermo que sufre y junto a su familia.

Fue Santa María Soledad quién lego, como valiosa herencia, a sus hijas, esta devoción a la Virgen de la Salud, dejándolas bajo su protección de Madre y dedicando cada casa y cada una de sus iglesias a Nuestra Señora de la Salud, significando con ello que María es el camino seguro que nos lleva a Jesús. Manantial del que brota la salud y la fuerza para afrontar y sanar nuestras dolencias, dando sentido a nuestro sufrimiento.

La primera imagen que veneró Santa María Soledad, se conservó en la Casa Madre de Madrid hasta 1936, desapareciendo en la persecución religiosa que acompaño a la guerra civil en aquellos años de 1936 - 1939. Al terminar la contienda y no pudiendo ser recuperada la imagen, se hizo una reproducción de la misma en 1940, ocupando desde entonces, el mismo lugar que para Ella designó Santa María Soledad cuando al entronizarla afirmó: “Las que me sucederán, miren porque esta imagen ocupe siempre, este lugar en el que hoy es colocada y que por tantos títulos le pertenece, pues que me sacó de muchas y grandes dificultades”.

No tardó la Congregación de las Siervas de María en extenderse por todo el mundo y allí donde ellas llegaban hacía presente, la devoción a Nuestra Señora de la Salud, de la que, sus Hijas y Siervas, quieren ser prolongación de sus manos que acarician y sanan, sus pies que salen al encuentro de los enfermos y necesitados.

Su imagen, bajo diferentes matices, pero siempre con su Hijo en los brazos, arranca de nuestros corazones la misma súplica: “que Ella come a la Madre, vuelva a nosotros esos sus ojos misericordiosos y nos muestra Jesús, que es quien nos sostiene y, tanto más, cuando el sufrimiento se hace presente en nuestras vidas, pues por haber asumido todos nuestros dolores son, son sus heridas las que nos sanan.

A Ella, la Virgen de la Salud, viendo el inabarcable mundo del dolor, le encomendamos nos envíe nuevas vocaciones. A Ella, le pedimos nos cubra con su manto y guarde a las familias y, a nuestros enfermos, muy dentro de su corazón de Madre.

“Una Luz en el camino, llamada  María Catalina”

Foto centenario recortada

Damos espacio en esta Hoja Informativa a un ferviente admirador de la Beata María Catalina que nos brinda esta su experiencia:

Me llamo G. E. Carreras, argentino. Pertenezco al Instituto Secular Pio X, de origen canadiense. Fundado por el Rev. Padre Henri Roy, de venerable memoria. Somos una comunidad de vida mixta, compuesta por sacerdotes y laicos consagrados. Nuestra espiritualidad es Nazarena, presencia en todos los ámbitos sociales como obreros. No poseemos obras propias. No tenemos parroquias, en el silencio de Nazareth realizamos nuestro apostolado. Nuestro carisma es la misión, la juventud obrera y los más pobres entre los pobres.

Pero lo que quiero contar es como consagré mi vida a Dios. Huérfano de padre y madre, mi vida tenía muchas carencias. Trabajaba muy duro durante todo el día, ganaba muy poco y de noche estudiaba con los Padres Salesianos que me habían otorgado una beca. Desde niño siempre amé a Dios y a María Santísima. Mi fuerza la encontraba cada día en la Eucaristía. Pero mis cosas no iban bien: La mala alimentación repercutió en mi salud. Me bajaba la presión y estaba débil. Fue ahí que llegue a la puerta de la casa provincial de las Siervas de María Ministras de los Enfermos. Llegué porque necesitaba que me tomaran la presión de forma gratuita. Y solo ellas lo hacen de esa forma. En la portería del convento conocí a Sor Monserrat Goñi. Ella fue para mí como el ángel que llega en medio de la desgracia. Me comenzó a tratar con mucho amor cristiano Fue de esta forma que comencé a frecuentar la casa de las Siervas de Maria. Sor Monserrat me ayudaba con medicamentos, alimentos y hasta con ropa. Un día que estábamos sentados en la sala de visitas me preguntó a “tiro de pecho”: Y usted ¿Porque no se consagra a Dios de una vez por todas? Me siguió diciendo que yo iba a misa todos los días, que rezaba la Liturgia de las Horas, el santo Rosario, que a ella le parecía que encajaría bien en la vida consagrada. En ese momento me pasaron mil cosas por la cabeza, un torbellino de susto y miedo invadió mi persona. Entonces le respondí a Sor Monserrat: “es que hermana, yo ya soy mayor y además soy pobre!” Ella me miró extrañada. Y me dijo que me iba a presentar a una amiga que está en el cielo, que podría ayudarme en todo lo que necesitaba el para bien de mi alma. Ahí sentí que un rayo de esperanza atravesaba mi corazón. Me pidió permiso para salir de la sala de visitas y al rato volvió con un libro y varias estampas. Me dijo que la amiga que está en los cielos se llama Sor María Catalina, que ella había entrado de mayor a la Congregación. Sor Monserrat, también me confesó que había entrado de mayor a la Congregación de las Sirvas de María. Escuchar todo esto fue a mis oídos como una música celestial.

Desde ese momento me hice devotísimo de Sor María Catalina. Así que cada día iba a los hospitales públicos a repartir estampas de Sor María Catalina y mis preferidos eran los enfermos terminales. A todos hablaba de la vida de Sor María Catalina. Hasta que un día fui a misa a la capilla de nuestra Señora de la Salud y le pedí a Sor María Catalina que quería consagrarme a Dios con los votos de castidad, pobreza y obediencia. Yo estaba algo decepcionado pues ya había tocado las puertas de varias congregaciones. Y todas me objetaban mi edad. Hasta que decidí hacer una novena a Sor María Catalina. Iban pasando los días y no tenía señal ninguna, pero en el último día de la novena llegó un folleto vocacional a mis manos. Estaba escrito en francés y como sabía hablar francés pude entenderlo todo. Ahí estaba la señal de Sor María Catalina que ponía en mis manos. Lo extraño era que ese instituto de vida consagrada no estaba en mi país Argentina sino en Canadá. Pero no dudé ni un instante y me decidí a escribirles. Lo más sorprendente fue que me respondieron muy rápido y sin conocerme me admitían al aspirantado. Corrí a la casa de las Siervas de María para contarles el milagro que hizo Sor María Catalina. Sor Monserrat se puso muy contenta por mi deci-sión. Pero también noté que Sor Monserrat ya se comenzaba a poner enferma. Debía viajar al Canadá y otra vez Sor María Catalina me hizo el milagro de conseguir el dinero para el viaje. Dos señoras de Buenos Aires me proporciona-ron el boleto de avión. Hice mis preparativos y viajé e ingresé a la vida consagrada.

Hoy en día, estoy misionando en la ciudad de Potosí en Bolivia. Soy superior de mi comunidad, formador, misionero, escritor, y consejero provincial. Todo esto gracias a una Madre que tengo en el Cielo que se llama Sor María Catalina Irigoyen Echegaray y también a una madrina que se llama Sor Monserrat Goñi, ambas Siervas de Maria. Esta última fue al encuentro de su amado Esposo en el año 2011. Tengo en el Cielo a dos SANTAS, a las cuales les debo mi vocación consagrada. ¡Mi única obligación es llegar a ser SANTO como lo fueron ellas!

GRACIA OBTENIDA  POR INTERCESION DE LA BEATA MARIA CATALINA

 Nos lo relatan nuestras Hermanas de Lima:

Un día en el que tenía que sustituir a nuestra Hermana encargada de la Portería, llamó a nuestras puertas una señorita que por saludo me preguntó entre lágrimas:

“¿Hay aquí alguien que escuche? ¿qué me escuche?”                          

- ¿Cómo no? le respondí, pero, antes vamos a entrar a pedirle serenidad al Maestro de la Escucha, luego hablamos. Tras momentos de oración me dijo:

- Mire hermana soy su vecina, vivimos aquí desde hace quince días. He venido visitar a mi madre con cáncer terminal y al mismo tiempo, a mí me están realizando unos estudios, pues debo tener también cáncer.

- No se angustie, le respondí: tenemos nosotras aquí una Hermana que es Beata y quiere mucho a los enfermos ¡vamos a rezarle!, tenga esta estampa para que recen en familia y mañana iré a su casa y rezaremos con su madre. Me respondió: Con mi madre no lo conseguirá, y así sucedió pues, cuando la enferma me vio, me dio la espalda. Volví los siguientes días y recibí el mismo rechazo. Al verla tan grave, avisé a un Sacerdote y juntos visitamos a la familia.

Con el Sacerdote rezamos y se le administró a la paciente la Unción de los Enfermos. El esposo y las cuatro hijas, se arrodillaron y le pidieron perdón, a lo que la enferma asintió, dando muestras de que los perdonaba.

Al día siguiente, le llevé la comunión y se la veía feliz de poder recibir, al menos, una partícula de la Forma. Rezó y se mostró agradecida por mis visitas. La hija vino, días más tarde a despedirse, pues, su madre había fallecido. Además, sus estudios sobre el cáncer habían dado negativos. Gracias todas, que atribuimos a la Beata María Catalina.  

 

 

Como Siervas de María Ministras de los Enfermos

Filipinas capilla y oración

Estamos en comunión con toda la Iglesia, la Vida Consagrada, el Ministerio de Salud en el mundo entero y con toda la humanidad.

Esta pandemia, con la universal amenaza a la vida del coronavirus, nos ha unido y creado la más extensa comunión en la humanidad:

Somos uno en el temor a ser contagiados.

Somos uno en la lucha por preservar la vida propia y ajena.

Somos uno en orar, suplicar, ayudarnos, confiar en el Señor.

Somos obedientes a nuestras autoridades religiosas y civiles en sus disposiciones para preservar nuestra vida.

Somos uno en creer que Dios es nuestro Padre, en reconocer a Jesucristo nuestro Redentor, en vivir la experiencia de que el Espíritu Santo es el AMOR que nos impulsa a ayudarnos, a ser solidarios, sostenernos, sacrificarnos, por los demás.

Todos nos hemos despertado a nuevas realidades. Sentimos inmensa admiración y gratitud por nuestros médicos, enfermeras, enfermeros y todo el personal sanitario y de mantenimiento; los que trabajan para que no nos falten los elementos básicos a la vida en alimentos, material sanitario, medicamentos, transportes.

La Iglesia, las Ordenes y Congregaciones Religiosas, con Papa Francisco, sacerdotes, religiosas y religiosos, consagrados, fieles y creyentes de todo el mundo, formamos un solo cuerpo con Cristo, para contribuir con la caridad y la oración, el ayuno, la penitencia, las obras de misericordia, al cese de esta pandemia; en la firme esperanza de que Dios ama y se compadece de su pueblo y puede salvarnos de todo peligro.

Todos a una, nos confiamos a Dios con los mismos sentimientos de fe y esperanza. Nos refugiamos en su poder, y nos acogemos con gratitud a todas las medidas recomendadas, dispuestas e impuestas por la Iglesia y las Autoridades, para protegernos de este virus y cuidar de toda la humanidad.

Por la grandeza de corazón, las incesantes iniciativas, la nobleza predominante, los bienes compartidos, la visible generosidad con que cada uno responde a esta emergencia; el sorprendente heroísmo con que el Personal Sanitario afronta esta pandemia. Por la oración constante que se elevan a Dios por todo el orbe de la tierra, y por tantas cosas nobles visibles solo a los ojos de Dios:

Que la misericordia de Dios se derrame sobre todos y vengan a la humanidad, los nuevos tiempos de la vida en Dios, de hermanas y hermanos que nos amamos y respetamos; que compartimos todos los bienes de la tierra y del conocimiento; viviendo en fe y amor con toda la humanidad, en comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Para que con el esfuerzo conjunto, apoyados en el Señor, construyamos una sociedad fundamentada "en la civilización del amor", que renomará toda la humanidad.

 

Santa María Soledad Torres Acosta Fundadora de las Siervas de María Ministras de los Enfermo50 canonización sacerdotes

Era un 25 de enero de 1970. En el corazón de la Iglesia latía con fuerza el nombre de una mujer, cuyo amor a Jesucristo y a los enfermos, dio al mundo una Familia Religiosa, las Siervas de María Ministras de los Enfermos.

Han pasado cincuenta años. En palabras pronunciadas por Rvdo. Juan Carlos Sánchez, en la misa de acción de gracias celebrada con tal motivo en la casa generalicia, “las Siervas de María eran las mujeres más alegres que andaban por Roma en aquella mañana de domingo, porque aquel 25 de enero de 1970, era domingo, el Día del Señor”

Hoy hacemos memoria de una vida Santa, la de nuestra Madre, Santa María Soledad, que en su servicio a los enfermos, hizo visible el paso de Cristo curando toda dolencia. Quien siguiendo los pasos de María y declarándose su Sierva, diligente como Ella, se puso en camino para llevar la salud a los enfermos, ungiéndolos con el bálsamo de la ternura de Dios.

Sí, las Hijas todas de Santa María Soledad, tenemos una hermosa referencia, en nuestra bondadosa y humilde Madre. Referencia, que nos impulsa a ser sencillamente santas, en el quehacer de cada día.

Por eso, su Familia religiosa, a través del tiempo, ha dado para la Iglesia frutos valiosos de santidad, en la vivencia gozosa de la fe. En la entrega a los hermanos que sufren, que están solos, en los que se sienten marginados. Una santidad que encuentra eco en Ultramar y, allí donde se encuentre una Sierva de María o un Hijo Laico de Santa María Soledad, llamados todos a responder al reclamo evangélico: “estuve enfermo y me visitasteis, “Conmigo lo hicisteis”.

Pregonamos con nuestro estilo de vida, que Cristo vive, que llena la existencia de los que formamos esta gran Familia. Proclamando con plena certeza que, ¡VIVE EL SEÑOR NUESTRO DIOS! Y nos ha encomendado el ser testigos de su Resurrección, continuando su obra de sanar a los enfermos y anunciar la salvación a los más necesitados de ella.

La vida de Madre Soledad ha interpelado a lo largo de estos cincuenta años a muchas jóvenes que ahora forman las filas de esta gran Familia Religiosa de Siervas de María Ministras de los Enfermo.

Jueves, 16 Enero 2020 20:51

15 de enero 2020 – el paso del Señor

Venerable Soledad Sanjurjo Santos

Madre Soledad Sanjurjo cuadro original paint

en el pincel de Raúl Berzosa

El paso del Señor es así: toques, pinceladas, detalles. No hace ruido, pero se puede afirmar, cuando estamos atentos a su cercanía: “es el Señor quien acaba de pasar”.

Hacía unos días que habíamos llevado a encuadrar la pintura que Raúl Berzosa, distinguido pintor malagueño, había diseñado sobre Madre Soledad Sanjurjo Santos, cuando se nos avisó, el 14 de enero, que cuando pudiéramos pasáramos a recoger el cuadro: un diseño de  65x50 cms.   en el que aparece el busto de nuestra Venerable, con rostro sereno y mirada segura, como Quién sabe de quien se ha fiado.

A su espalda nos podemos imaginar la amplia Bahía portorriqueña, con desafiantes horizontes misioneros que fueron constantes retos en la vida de la Madre. Tiene como fondo la Ciudad de San Juan, destacando en el extremo derecho, nuestra Casa de Fortaleza, 1, donde Madre Soledad vivió los últimos años de su vida y donde descansan sus restos.

Sí, esta apreciada obra nos la entregaron el día 15, un detalle del Señor, pues rememorábamos en este 15 de enero de 2020, el primer aniversario de la autorización, por parte del Papa Francisco, para que se promulgara el Decreto en el que, oficialmente se reconoce que Madre Soledad Sanjurjo, vivió las Virtudes cristianas en grado heroico; por lo que se le reconoce como Venerable.

El cuadro hacía su entrada en Vía Antonio Musa, 16, justo en el momento en que la campana claustral convocaba al refectorio. Estando presentes Madre Alfonsa Bellido, el Consejo General y comunidad en pleno, el hecho dio al momento la especial connotación de fraterna alegría, celebrándolo juntas en el compartir del pan, con aplausos y comentarios de gozosas memorias.

A ella le encomendamos su Puerto Rico natal, tan hermoso como acogedor, bueno y comprometido, que, en las últimas fechas, ha vivido sobrecogido por los continuos temblores que agitan esta zona caribeña. A ella, tan reconciliadora le encomendamos la paz en Camerún y tantas necesidades como nos rodean, seguras de que siempre nos escucha e intercede en nuestro favor y con la esperanza de verla pronto en los Altares.   

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